Los viajes de placer para descansar y relajarse son un lujo que todos deseamos, y para ello se necesita
llegar a lugares a la medida de lo que buscas, donde se cuiden los detalles y el buen gusto, que te hagan
sentir el verdadero confort, ya sea entremezclando lo rústico o lo colonial con lo moderno, o simplemente
moderno, pero con lujo y privacidad, atención de primerísimo nivel, donde los servicios cumplan tus deseos,
donde los espacios y áreas verdes sean un bálsamo para la vista y un regocijo para el espíritu.
Una excelente opción en la capital potosina es el Hotel Museo Palacio de San Agustín porque es literalmente
un museo viviente, una verdadera joya que cumplirá tus expectativas, desde su ubicación en una mansión
del siglo XVII, sus instalaciones, el decorado, sus excelentes servicios y su mobiliario, todo traído de Europa
y con certificado de antigüedad. Cuenta con 18 suites muy acogedoras, espacios de descanso, una biblioteca
antigua, dos terrazas, un restaurante y un spa con área para masajes terapéuticos y bronceado; sobresale
el Centro de Medicina Hiperbárica de oxigenación.
Si te gusta el golf, cuando visites la capital potosina no olvides traer tu equipo. Los 18 hoyos del Club
Campestre San Luis, catalogados en par 72, presentan altos grados de dificultad en los fairways y los greens.
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