¿Te acuerdas cuando los museos eran lugares estáticos, donde sólo podías admirar, de lejos
y sin tocar, piezas u obras de arte y leer una breve descripción o reseña? Ese concepto
cambió gracias a los museos interactivos que permiten al visitante tener un acercamiento
directo con las obras, tocando, moviendo y aprendiendo jugando. Entre el selecto grupo de
museos interactivos en México está el Laberinto de las Ciencias y las Artes, una magna obra
arquitectónica que te asombrará por sus dimensiones y por sus espacios abiertos, por la
tonalidad rojiza de la cantera, que contrasta con el azul del cielo, por sus jardines de cactáceas
y flora del desierto, y por la torre del observatorio que sobresale por su altura.
Inicias el recorrido sabiendo que te vas a divertir, que aprenderás muchas cosas en las cinco
salas que albergan más de 160 exhibiciones. En cada uno de estos espacios encontrarás jóvenes
que de manera muy atenta te ofrecerán una explicación sobre cualquiera de los juegos o
exhibiciones. Quizá te sorprendas de la ergonomía, pues muchas de las exhibiciones están
colocadas a la altura de los niños. Es así porque el museo se enfoca al público infantil, aunque
esto no significa que el adulto no aprenda y se divierta. Al contrario.
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