Si andas en la Región Media y quieres vivir una excitante aventura de cañonismo
con gran derroche de adrenalina, no hay mejor lugar que el Cañón de Pinihuán,
donde combinas excursionismo, salto en cascadas, rapel, escalada e incluso
camping. A lo largo del recorrido te sorprendes con las panorámicas del cañón,
sus rincones sombreados, el follaje exuberante. Los sonidos de la corriente
combinados con el canto de los pájaros son de ensueño. Si tienes tu propio
equipo, consigue en Pinihuán un guía local; si no, en Rioverde ponte en
contacto con alguna empresa de ecoturismo local, ya que cuentan con todo el
equipo necesario y sus guías certificados conocen muy bien el recorrido.
Esta aventura toma entre cinco y seis horas, así que es recomendable
empezar temprano. Llegas al punto donde se deja el vehículo, te pones
el equipo, cargas sólo lo necesario y caminas un rato para bajar al río.
Hay zonas que hay que cruzar nadando hasta llegar a la primera cascada,
de aproximadamente 12 metros, que bajas a rapel, como una probadita
de lo que vendrá más adelante. Nadas otro rato y llegas a otra cascada, de
ocho metros, donde harás el primer salto; tal vez sientas tensión por
precipitarte desde esa altura y que la adrenalina empiece a fluir, pero has de
saber que este salto es muy sencillo. Un poco más adelante llegas a un punto
muy agradable donde hay cuatro cascadas de menor altura. Antes de hacer el salto
date el tiempo de disfrutar el rumor del agua. La aventura continúa con otra bajada
en rapel y un salto más.
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