En términos de ecoturismo, la cabalgata es una actividad de exploración a lomo de bestia.
Es pausada y tranquilizante porque el caballo, mula o burro te lleva al ritmo que quieras y te
das el tiempo de ir observando el entorno, de fotografiarlo. Tiene la ventaja de que puedes
acceder a puntos donde no entrarías en vehículo automotor o en bicicleta de montaña.
Practícalo en:
>El Realejo (Guadalcázar):
en este lugar puedes disfrutar una grata experiencia al montar caballos que, con la ayuda
de un guía, te llevarán por lugares de gran interés, además de poder apreciar los bellos paisajes
y convivir con gente de la región.
>Real de Catorce (Catorce):
en este el pueblo mágico da inicio una serie de recorridos a caballo que duran desde una hora
hasta casi todo el día; las minas y ex haciendas de beneficio, al “pueblo fantasma”, al Cerro Quemado,
Wirikuta o a Los Catorce. En los alrededores de la plaza principal puedes organizar con los Caballerangos
del Real el tipo de recorrido que deseas e irá contigo por lo menos uno o dos guías, para hacer más
segura la experiencia.
Disfruta de la belleza contrastante de la flora y fauna...
Enamórate de su aroma de flores de azahar y de su gente...