Los sitios arqueológicos no sólo guardan historia descubierta y por descubrir; también están envueltos en un velo de misterio que da pie a todo tipo de
teorías e interpretaciones en tanto no se liguen con la historia. Al visitar un sitio arqueológico, tal vez no sepas sobre los hallazgos que se han
hecho allí, pero vas dispuesto a aprender y, sobre todo, a dejarte deslumbrar por las pirámides, las estructuras, las estelas, las pinturas visibles
y, por qué no, también a dejar volar tu imaginación cuando te acercas a otras ruinas o cubiertas de maleza, así como cuando vas durante los
equinoccios y solsticios.
En San Luis Potosí existen muchos sitios arqueológicos que han sido descubiertos y poco estudiados, y también hay otros con infraestructura
turística para que el visitante recorra las ruinas y aprenda de las culturas del pasado. Los primeros se encuentran principalmente en la Región
Media y en la Huasteca y son inaccesibles para el público por hallarse en propiedades privadas. Algunas piezas y objetos que han sido
descubiertas en tales sitios se exhiben en museos como el Regional Potosino, en la capital; el Regional Huasteco, en Ciudad Valles, y el Lariab
de la Historia Antigua Huasteca, en el hotel Taninul, ubicado en el municipio de Tamuín. Es precisamente en este municipio donde se encuentran
dos de las zonas arqueológicas de mayor relevancia hasta ahora descubiertas en el estado, Tamohi (El Consuelo) y Tamtoc.
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